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Hermenegilda-Eugenia (La Armengola), mujer del médico Pedro Armengol , mozárabe, nodriza de Abdella Zelino, uno de los hijos del Alcaide moro del castillo, se entera de los preparativos de la masacre a los cristianos del Arrabal Roig (Rabaloche). Pide permiso para subir a la fortaleza a sus dos hijas (otras versiones hablan de 3 hijas) y salvarlas de la matanza. No es más que una estrategia para poder vestir a dos hombres, Armengol y Ruidoms, (otras versiones hablan de 3 y 4 hombres), con ropas de mujeres e introducirlos en la fortaleza, sin levantar sospechas. Van pasando a cuchillo a los centinelas de la fortaleza. Eliminados los puestos de guardias, matan al propio Alcaide moro y a su familia, y despeñando al heredero por la sierra la propia Armengola con sus manos, a su hijo de leche. Durante el ataque al castillo, en el firmamento han surgido dos luceros, uno se posa sobre el Arrabal Roig y otro, sobre el castillo, son las santas Justa y Rufina, alfareras y martires sevillanas que colaboran en la liberación.
Esos dos luceros son hoy representados por dos luces colocadas en lo alto de las ruinas castillo, durante las fiestas de la Reconquista (fiestas de Moros y Cristianos), la víspera del 17 de julio por la noche.
Texto basado en la lectura del libro 'Orihuela de la mano de Miguel Hernández', de Jesucristo Riquelme y 'Orihuela Monumental', de Pedro Valero.