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| AUSSGEWANDERT NACH AMERIKA 1852, 14 TAGE NACH DER EHE... | |||||||||||||||||
| EMIGRARON A AMERICA EN 1852, 14 DÍAS DESPUÉS DE LA BODA | |||||||||||||||||
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Con esta histórica anotación en los antiguos registros de la Iglesia Evangélica de Untertürkheim, quedó testimoniada para la posteridad una valiente decisión de Gottlob y Elisabetha, sustentada en su amor de jóven pareja. Desde que falleció la madre de Elisabetha, en 1851, se ha acelerado la maduración de la idea de que su eterna unión será como ese viaje sin retorno a la lejana America, a ese exótico y desconocido país, Chile, donde deberán comenzar una nueva vida. Es así que al cumplirse 6 meses de este fallecimiento, ya tenían todo decidido. Sellan entonces ante Dios se matrimonio en Untertürkheim, un primaveral día Miércoles 27 de Abril de 1852. No habrá "luna de miel". Ahora todos los esfuerzos se concentran en partir cuanto antes hacia el lejano puerto de Hamburgo, en el Norte de Alemania, para conseguir los cupos, autorizaciones, pasajes, firma de los contratos con el Gobierno de Chile, liquidación de sus bienes, poderes, etc. Ciertamente lo más dificil fueron las despedidas de cada uno de sus hermanos y hermanas, concientes que nunca más se volverán a ver. 6 hermanos deja Gottlob y 6 hermanos, Elisabetha. Cada uno además debe conformar a su respectivo padre, ambos viudos. Se dieron también el tiempo de orar y dejar flores y pequeñas velas encendidas en el cementerio, donde descanzan sus madres, abuelos y hermanos fallecidos. Exactamente 14 días después de la boda, un Miércoles 11 de Mayo de 1852, miran por última vez las plácidas orillas del Río Neckar y las verdes colinas de viñedos, y abordan un carruaje de caballos, en agotadoras jornadas hacia el Norte. En sus corazones se mezclan sentimientos de felicidad y esperanza. Pero frecuentemente humedecen sus ojos los recuerdos de lo que dejan: familiares, amigos, sus casas, tierras, viñas, su patria. Desde el día que salieron de su pueblo natal, hasta que por fin pudieron embarcarse, pasó 1 mes y medio. (45 días). En los días previos al embarque irían a diario a ver el velero asignado. Se les aprieta el corazón al ver lo pequeño que es el "ALFRED", solamente 38 metros de eslora, para atravezar el oceano y el Cabo de Hornos. Zarparon el día Martes 26 de Junio de 1852, en pleno verano europeo. Es ese momento Gottlob tenía 27 años y 2 meses y Elizabetha 23 años y 4 meses. Se dice que los viajes no tenían escalas; el itinerario era directo hasta el Cabo de Hornos y desde allí, subiendo hacia Corral. No es fácil resumir los 100 DIAS exactos que duró el agotador recorrido. Frío, calor, lluvia, viento implacable, incomodidades, alegrías, angustias. Días de mar calmo y otros con amenazadoras olas. Noches de miedo y oración fervorosa. Atardeceres maravillosos y días interminables de aburrimiento. Niños inquietos, sanos o enfermos; pasajeros y tripulación de buen o mal humor. Mala comida en general. A este respecto, no hay comedores; se sirve la comida y cada cual se acomoda en el suelo, en un rincón, donde se pueda. Camarotes para solteros y para casados. Cuando el tiempo es malo, hay que refugiarse bajo cubierta. Cuando el tiempo está bueno, los niños juegan en cubierta, pero las madres los mantienen atados de la cintura con largas cuerdas para prevenir caídas sobre la borda. Todos calculan y opinan sobre los días que faltan para llegar a la "tierra prometida". En las veladas se conversa de lo que ha quedado en el pasado y de los proyectos del futuro. No faltará de vez en cuando el alegre compañero que con sus ocurrencias llenas de humor ayuda a sobrellevar tan tediosos días. También se alzarán de pronto tonadas marineras y del folklore germano, de ingenua alegría, la mayoría y de tierna melancolía, otras. Los pasajeros eran 170, los que junto a la tripulación comandada por el Capitán Bruhms, sumaban unas 200 almas que anhelaban llegar pronto al puerto de su destino, en las verdes colinas de la Bahía de Corral, en esa lejana America del Sur y aún más lejano Sur de Chile. EL VIAJE DE 100 DÍAS Y LA LLEGADA A VALDIVIA --------------------------------------------------------- Va concluyendo el mes de Septiembre de 1852. Por fin ha pasado la parte más peligrosa del viaje. Se ha doblado ya el impredescible Cabo de Hornos entrando al Océano Pacífico y ahora el velero enfila hacia el Norte, bordeando costas chilenas. Cómo habrá impresionado a los inmigrantes la belleza y desolación de los canales australes. Cómo se imaginarían las tierras que pronto habrían de recibir de acuerdo al contrato que guardan celosamente. Qué alivio ir constatando que tanto el clima como el paisaje se hacen más benignos a medida que se acercan a su destino. Se han cumplido ya 3 meses de navegación, lo que para todos ha sido una dura prueba. Por fin el Capitán Bruhm ha dado la noticia que todos esperaban: "MAÑANA 5 DE OCTUBRE DE 1852 DAREMOS GRACIAS A DIOS AL DESEMBARCAR EN CORRAL." Un ambiento renovado de optimismo y expectación ha inundado cada rincón del "Alfred". Esa noche ha sido una velada alegre; algunas señoras han guardado para la ocasión alguna golosina y los hombres, un trago de vino. Se han quedado hasta tarde reuniendo y empacando sus cosas para el desembarque. Se han hecho mutuas promesas de ayuda y asistencia para lo que se necesite; todos saben que están en la víspera de algunos años de arduo trabajo para poder cumplir su parte del contrato. Amanece el 5 de Octubre, fresca y luminosa como es la primavera en Valdivia. Todos están desde temprano en cubierta para la primera visión de la nueva patria. Algunas humaredas surgen del sector del antiguo Fuerte Español en el puerto de Corral y otras tantas desde la otra orilla del estuario, Niebla. Desde hace 2 años ha comenzado la llegada masiva de inmigrantes. A esa fecha habían arribado unos 1200 colonos, incluyendo mujeres y niños. A los primeros, en 1850, incluyendo al grupo de don Carlos Anwandter se los ubicó con alguna dificultad el Valdivia y alrededores. Pero desde 1851 ya no hay más tierras disponibles en esta zona. El verdadero destino, soñado por Phillipi, para los colonos es Llanquihue, 200 Km. al Sur. Pero la imprevisión ha provocado que, no obstante todos los meses ha llegado un velero, cada uno con centenares de inmigrantes, no existen caminos para llegar allá. No se ha explorado ni se han hecho estudios topográficos ni mediciones de terrenos para asignar a los que van llegando. Mientras tanto se construyen precarios refugios en los Fuertes de Corral y Niebla, donde los alemanes deben soportar por largos meses, el pésimas condiciones de salubridad y hacinamiento, con escacez de viveres, una respuesta del Gobierno chileno y un cumplimiento del contrato. El animo de la gente ha ido deteriorándose e incluso corren rumores de efectuar una revuelta para exigir el pago de pasajes para volverse a Alemania. Por estos días, enterado el Gobierno en Santiago, de la potencialmente explosiva situación que podría hechar por tierra no solo los planes de colonización del Sur, sino también el prestigio internacional de Chile, nombraba con plenos poderes a don Vicente Perez Rosales. El mismo día de la llegada del "Alfred" se reúne don Vicente con los preocupados inmigrantes a los que se suman los recién llegados, que pronto se enteran de la situación. La simpatía y sinceridad de este representante del Gobierno permitieron llegar a un acuerdo. Por 30 días los colonos sin tierra olvidarían sus demandas de volverse a Alemania, plazo dentro del cual se los evacuaría hacia las tierras a recibir de acuerdo a contrato. Gottlob y Elisabetha estuvieron en esa reunión. Ese mismo día viajan a Valdivia donde quedan fascinados por el río y el paisaje, tan parecido a su amado Untertürkheim junto al Neckar. Toman entonces una irrevocable decisión. Sea cual sea la propuesta de don Vicente Perez, ellos se quedarían en Valdivia o cerca de la ciudad. Así, hayan o no las tierras del contrato; después de 100 días de navegación, no volverían a embarcarse para otra aventura. L A S F O T O S - Izq: Inapreciable reliquia. Es una fotocopia de la página del libro de embarques de Hamburgo, donde está consignada la salida de G.F.Scheihing y su mujer, procedentes de Untertürkheim con destino Corral, Año 1852. - Centr: Fragmento de un cuadro del pìntor Schmauk (de Untertürkheim) sobre el "Sermón de la Montaña". El público que escucha está respresentado por modelos naturales tomados por el artista entre sus vecinos de Untertürkheim. - Der: Silueta al atardecer de un velero en alta mar. | |||||||||||||||||
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